Es lógico pensar que todas las personas preferimos ser prósperas antes que no serlo.

Pero, ¿qué significa prosperidad?. ¿Qué es la prosperidad?

 

Significado de Prosperidad

La prosperidad es el desarrollo favorable, especialmente en el aspecto económico y social.

El aspecto económico está relacionado al ámbito laboral, y el aspecto social a las relaciones que tenemos como individuos frente a otras personas.

Es decir, cuando se es próspero y por tanto se alcanza la prosperidad, es porque experimentamos una evolución, un crecimiento, en lo que respecta a nivel personal y/o laboral.

 

Cómo ser próspero

Existen diferentes formas de ser próspero y de conseguir un desarrollo favorable en términos personales y profesionales.

La simple evolución constante a nivel personal y profesional te sitúa en un estado de alegría que evoca la prosperidad.

Hay momentos en los que tu evolución será más acelerada y otras en las que no lo será tanto, pero lo más importante es que tengas la sensación real de avanzar paso a paso cada día.

 

A nivel personal:

 

  • Conecta contigo cada día y trabaja en tu autoconfianza y autoestima:

    Igual que llevas a cabo cada día diferentes acciones como el comer, el beber y el dormir, es importante que integres en tus hábitos diarios el trabajo contigo mismo o contigo misma, la conexión con tu yo, y que refuerces tu autoconfianza y autoestima.

    Este paso tiene un poder increíble y junto con el siguiente, son claves para alcanzar la prosperidad.

 

  • Trabaja en el desarrollo de todas las áreas que tienes como ser humano:

    Es fundamental que trabajes en todas las áreas y no descuides ninguna. El ser humano es una balanza que tiene que estar en equilibrio. De nada sirve que tengas bien trabajada un área de tu vida, por ejemplo la social, y tengas muy descuidada la familiar, porque será esta la que más te pese en el día a día.

    Otro ejemplo, de nada sirve que tengas muy bien trabajada tu parte intelectual y completamente descuidada tu parte emocional, porque de nuevo, será esta última la que más factura te pase a diario.

 

  • Progresa paulatinamente en cada una de ellas para sentir ese avance:

    Por tanto, y siguiendo con el punto anterior, es muy importante que progreses poco a poco en cada una de ellas. Habrá áreas en las que te resulte más sencillo avanzar y crecer y otras en las que te cueste más, pero lo fundamental es que avances en todas. Y eso se consigue dedicando tiempo y atención a todas, especialmente a aquellas que actualmente te generan algún tipo de fricción.

 

  • Aprende a disfrutar del proceso y no únicamente de la meta final:

    Es común pensar que lo más importante son las metas, los objetivos finales y la consecución de estos. Sin embargo, una meta se condensa en un único momento.

    En cambio, el proceso durante permanentemente, incluso, hasta cuando alcanzas la meta.

    Si aprendes a disfrutar del proceso en tu vida, en todos los aspectos, aprenderás a disfrutar la vida cada día, a vivir desde el momento presente, y no con una obsesión de proyección a futuro, y con recuerdos de metas conseguidas (o no) del pasado.

 

  • Potencia tus mejores habilidades y talentos porque son los que marcan la diferencia:

    Cada persona somos única y tenemos habilidades y talentos diferentes. Analiza y observa cuáles son tus habilidades y talentos más destacados y céntrate en ellos porque son los que te diferencian del resto de personas. No quieras abarcarlos todos y menos aún te compares con personas que tienen habilidades y talentos distintos a los tuyos.

    Con una habilidad que tengas y que domines y trabajes en ella será suficiente para marcar la diferencia.

 

A nivel profesional:

 

  • Encuentra tu pasión:

    Si trabajas cada día en aquello que te ilusiona y te apasiona vas a disfrutar de cada momento y la satisfacción que experimentas es de las más bonitas.

    Analiza qué actividades amas hacer, que se te da bien hacer, qué necesitan otras personas (o empresas) y si te pueden pagar por ello. Una vez encajes estas cuatro piezas, habrás dado un paso de gigante, tanto a nivel personal como profesional.

 

  • Practica el aprendizaje continuo:

    La mayoría de profesiones están experimentando importantes cambios constantemente debido a la evolución tecnológica, a la globalización de los mercados, al surgimiento de nuevas necesidades sociales y económicas, etc.

    Que integres en tu vida la voluntad de querer aprender continuamente es un super poder que te va a hacer destacar por encima de la mayoría de profesionales.

    Además, este hábito también ejerce un gran poder en tu evolución y desarrollo personal, incrementando tu satisfacción y realización.

 

  • Haz networking (red de contactos):

    El 75% de las ofertas de empleo nunca salen a la luz. Es decir, no las vas a encontrar ni en plataformas de empleo, ni en redes sociales, ni en ningún otro sitio.

    Ese 75% se cubre en círculos cerrados por medio de las relaciones personales y profesionales.

    Por este motivo, es fundamental que trabajes el networking o red de contactos para que puedas aspirar al mayor número de oportunidades.

 

  • Trabaja en tu Marca Personal:

    En la actualidad, el nivel de competencia cada vez es mayor. La demanda de trabajo en muchos casos es superior al de la oferta.

    Entregar un curriculum vitae no es suficiente. Estarás compitiendo con otras muchas personas con CV parecido.

    Sin embargo, hay una forma de destacar por encima del resto: trabajando tu marca personal.

    La marca personal te permite posicionarte como el o la profesional de referencia en tu sector, mostrando y demostrando cuáles son tus habilidades, talentos y cómo con ellos puedes ayudar a otras personas.

 

  • Desarrolla tus habilidades blandas o soft skills:

    Las habilidades blandas son aquellas que nos permiten adaptarnos mejor a las situaciones, generar un mayor impacto social y evolucionar como personas. A diferencia de las habilidades duras que están relacionadas específicamente con tu profesión y trabajo, las soft skills son la adaptación al cambio, la inteligencia emocional, la comunicación asertiva y efectiva, el liderazgo, el aprendizaje continuo, la creatividad, el trabajo en equipo, etc.

    Cada vez son más las empresas que tienen muy en cuenta las habilidades blandas al mismo nivel o incluso por encima de las habilidades duras.

    En un CV se puede hacer mención a ellas, pero a través de tu marca personal y el networking las demuestras.

 

Eje Prosperidad, los ODS 7,8,9,10 y 11

Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) están clasificados en 5 ejes: Planeta, Personas, Prosperidad, Paz y Alianzas.

En la cátedra prosperidad de la UMH trabajamos en el eje Prosperidad, fomentando los siguientes ODS:

  • ODS 7: energía asequible y no contaminante
  • ODS 8: trabajo decente y crecimiento económico
  • ODS 9: industria, innovación e infraestructura
  • ODS 10: reducción de las desigualdades
  • ODS 11: ciudades y comunidades sostenibles

 

Prospe, el primer asistente virtual inteligente (AVI) orientado a los ODS

Para ir un paso más allá, desde la cátedra prosperidad de la UMH estamos trabajando con Prospe, el primer asistente virtual inteligente orientado a los ODS.

El objetivo con Prospe es proporcionar información y conocimiento relacionado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y contribuir en la consecución de los mismos, especialmente desde el eje de Prosperidad.

Descubre aquí cómo Prospe te puede ayudar.